Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara

Melara

Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara
Juan Baraja - Melara

Las fotografías que componen la serie Utopie Abitative se inician en 2018. La serie parte de su proyecto de investigación sobre los barrios italianos y la vivienda pública seleccionado por la Real Academia de España en Roma. Es un proyecto a largo plazo y en la actualidad sigue en curso. Las fotografías han sido realizadas en cuatro localizaciones hasta el momento: Corviale, en Roma, Il Serpentone, en Potenza, le Vele di Scampia, en Nápoles, y Rozzol Melara, en Trieste.

En ellas, salvo en el caso de Trieste, se produce un choque radical entre su premisa de partida, la construcción de comunidades residenciales populares e ideales bajo la óptica de la Italia de los años setenta, y su marginalidad actual. Una óptica, la del país transalpino, contextualizada en el periodo del siglo xx que va de finales de los años sesenta a principios de los años ochenta por la expresión Los años de plomo, acuñada por Margarethe von Trotta. Durante ese periodo, los choques entre grupos políticos de izquierda radical, como Lotta Continua o el Movimento Studentesco, e incluso brazos armados como Prima Linea o las Brigate Rosse, encuentran la oposición en todos los frentes de grupos de extrema derecha como los Nuclei Armati Rivoluzionari u Ordine Nero. Las contiendas, cruentas y marcadas por los atentados, dan lugar al llamado Terrorismo Negro y a una fase de la política italiana con el marxismo-leninismo de fondo y caracterizada por la tensión y los sucesivos cambios de gobierno.

En el caso de Corviale, proyectado entre 1972 y 1974 por Mario Fiorentini para el Istituto Autonomo Case Popolari en las afueras de Roma y concluido en 1984, el reto arquitectónico se centró en ofrecer alojamiento para una comunidad de ocho mil quinientas personas. En contraste con la masa de hormigón, a la espalda del edificio proliferan zonas de gran vitalidad con huertos y corrales, construidas por los vecinos a lo largo de los años con materiales de desecho reciclados. La quiebra en 1982 de sus gestores y promotores y el abandono por parte de la Administración desembocó en la degradación de las instalaciones y la ocupación de parte de las viviendas finalizadas por sectores de la población en riesgo de exclusión social. Entre los años 2004 y 2005, el laboratorio urbano Stalker/Osservatorio Nomade desarrolló el proyecto Immaginare Corviale, estructurado como un canal comunal multiplataforma, para devolver a sus habitantes la capacidad de establecer sus propias narrativas y desmontar los relatos íntegramente basados en la marginalidad.

Construido en 1971 por el arquitecto Antonio Costabile, y los ingenieros Maurizio Leggieri y Carlo Roccatelli, los más de 40 metros de alto y cerca de medio kilómetro de largo hacen de Il Serpentone, en Potenza, una especie de rascacielos horizontal y un manifiesto de la utopía neopositivista.

Vele di Scampia, en Nápoles, es un vecindario proyectado por Franz Di Salvo, como resultado de la Ley 167 promulgada en 1962, en forma de tres velas triangulares de hormigón y acero unidas –de ahí su nombre– y construido entre 1962 y 1975. Sigue los principios de la Unidad de Habitación de Le Corbusier. Estaba destinado a contener una población entre cuarenta mil y setenta mil personas. En 2016, tras su progresiva conversión en un gueto y la problemática social derivada de todo ello, fue anunciada la intención de demoler todo el complejo salvo una de sus torres –destinada a museo– y se inició el proceso de desalojo por parte de las autoridades napolitanas.

Rozzol Melara es un edificio brutalista de vivienda social diseñado entre 1968 y 1971, aunque su construcción fue culminada durante los años ochenta, promovida por el órgano municipal de vivienda pública de Trieste IACP. El equipo de diseño, integrado por veintinueve técnicos y profesionales, fue coordinado por el arquitecto Carlo Celli y se mantuvo en las coordenadas del movimiento moderno. La vocación urbanística de este edificio, con capacidad para dos mil quinientos habitantes, fue prevenir la suburbanización de un área periférica de la ciudad de unos 4 kilómetros de largo. Este equipamiento prestó especial atención a la creación de áreas verdes comunitarias.

Aunque en la actualidad algunas de sus zonas comunes presentan un evidente nivel de degradación, Rozzol Melara ha sido objeto de concursos internacionales de arquitectura promovidos por la municipalidad y la Universidad de Trieste para actualizar y restaurar sus espacios. En la actualidad el complejo ha culminado gran parte de los objetivos que formaron parte de su construcción y ha facilitado acceso a viviendas dignas a una comunidad de recursos limitados sin decaer en un gueto.

Alfredo Puente, FCAYC