Juan Baraja - Experimento Banana
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Experimento Banana Islandia 2014

Juan Baraja - Experimento Banana
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Experimento BananaAlfredo Puente

La geotermia es una de las principales fuentes de energía de Islandia. La incesante actividad volcánica de la isla permite encontrar altas temperaturas a pocos metros bajo el suelo. Este recurso renovable ha sido aprovechado para dotar de confort térmico a sus construcciones, combatir las bajas temperaturas e incluso experimentar con nuevas formas de cultivo.

Garðyrkjuskóli Ríkisins, una explotación agrícola que forma parte del Icelandic National Gardening School, plantó su primer bananero en 1941, apenas a 285 kilómetros del Círculo Polar Ártico. Hasta 1959, el experimento de plantación y consumo de bananas locales por parte de la población islandesa consiguió cierto nivel de éxito gracias a la geotermia y los invernaderos, guiado por instituciones como la Icelandic Agricultural University. Sin embargo, a partir de ese momento, los costes de producción dejaron de ser competitivos en relación con las bananas de importación y el experimento fue abandonado. El calado de este intento se filtró en el imaginario colectivo islandés con intensidad. En la actualidad aún es posible encontrarse con el tópico que señala a Islandia como la mayor plantación bananera de Europa tras las Islas Canarias. Su ideal de autoabastecimiento, extensible a otras materias primas como el café o el tabaco, quedó desmantelado por la lógica de los mercados y la circulación global de capitales.

En 2014, dentro del trabajo desempeñado durante la residencia Listhús, Juan Baraja se acerca a los últimos vestigios industriales de esta
actividad agrícola para recoger sus claves materiales y sus formas asociadas a la arquitectura racionalista de los años cincuenta en el norte de Europa.

Alfredo Puente, FCAYC